Un cachorro en la familia implica una nueva responsabilidad, y cuidarlo bien desde el principio es fundamental para su desarrollo y para que se aclimate correctamente a su nuevo hogar.
Para empezar, cuando dedica tener un cachorro en casa, lo primero es pasar un chequeo general. En esta visita, se comprobará el estado del animal y se le explicarán las características concretas de su raza. En esta visita además, se le pesará y se le desparasitará, ya que la mayoría de los animales proceden de criaderos o lugares donde hay muchos animales juntos, y este hecho facilita la transmisión de enfermedades.
Después tiene que transcurrir una semana en casa para ver como se adapta el animal a su nuevo hábitat. Es el momento perfecto para ir enseñándole reglas, como dónde tiene que hacer sus necesidades o cuál es su sitio si tiene un cojín o almohadón específicamente para él.
Cuando el cachorro tenga 6 semanas de edad, es el momento de la primera vacuna, que le protegerá frente a las 2 enfermedades más comunes en cachorros: la parvovirosis y el moquillo, ambas muy peligrosas para el animal. En esta visita se le volverá a chequear y se revisará especialmente si la desparasitación ha surtido efecto, si come bien, qué peso tiene y si el estado de salud es bueno. Sólo si el estado de salud del animal es el correcto, se le vacunará.
Esta vacunación habrá que repetirla a las 8 y a las 11 semanas, esta vacunación reforzará la anterior y además le protegerá frente a otras enfermedades, como la hepatitis, o ciertas afecciones respiratorias.
A las 12 semanas habrá que volver a desparasitarlo. A las 14 semanas se debería hacer un control coprológico para asegurar que las desparasitaciones han sido efectivas. A partir de este momento, se ha de desparasitar al animal 1 vez al mes.
Entre los 2 y los 6 meses, antes de vacunarlo frente a la rabia, el animal ha de ser oficialmente identificado mediante la colación intradérmica del chip.
Este chip se introduce a través de un aplicador a la altura del hombro izquierdo del animal como un pinchazo más. Se comprobará que el chip funcione correctamente y se registrarán los datos del propietario y del animal. A este efecto, el propietario se quedará con una copia del documento de identificación, otra copia será para el veterinario y otra, para el Colegio Oficial de veterinarios de Madrid.
Antes de los 6 meses, habrá que vacunarlo frente a la rabia.
En los perros de pura raza y de pedigree y especialmente en perros destinados a cría, exposición y deporte, se deberá realizar un electrocardiograma durante el primer año de vida del animal (entre los 6 y los 12 meses) para descartar problemas cardiacos congénitos.
Finalmente se mantendrán las desparasitaciones mensuales.
Como se podrá observar, durante el primer año y especialmente durante los primeros 3 a 6 meses de vida del animal, las visitas al veterinario han de ser necesariamente frecuentes, sin embargo, a partir de los 6 meses estas visitas se reducen considerablemente y el adecuado mantenimiento del animal es muy sencillo.
¿Cuáles son las enfermedades más frecuentes en cachorros? ¿Cómo detectarlas?:
Las enfermedades más frecuentes en cachorros son las parasitosis externas e internas y las enfermedades infecciosas como la parvovirosis y el moquillo. Uno de los primeros síntomas de enfermedad infecciosa es el decaimiento general y la fiebre. Si además de esto el animal presenta vómitos o diarrea, debe acudir inmediatamente a su centro veterinario.
Las parasitosis externas más frecuentes son las garrapatas y las pulgas, y también en cachorros son frecuentes otras como los ácaros. En el caso de estos últimos, se podrá observar una caspilla blanca abundante, seca o costrosa en el dorso y el lomo del animal. Otra posibilidad es la presencia de los ácaros de las orejas, en cuyo caso el animal no parará de rascarse las orejas con las patas, hasta el punto de hacerse heridas, y aparecerá una secreción marrón oscura u ocre en el conducto auditivo. En el caso de pulgas, se verán lesiones en la zona de las patas y el lomo. Las garrapatas son visibles a simple vista y suelen concentrarse en el pabellón auricular, por detrás de las orejas y en las patas.
Todas estas parasitosis tienen fácil tratamiento y no deben alarmar al propietario, si bien es cierto, que deben ser tratadas con la mayor rapidez posible.
En cuanto a las parasitosis internas, los cachorros pueden estar infestados principalmente por gusanos redondos y planos (tenias y similares). Se pueden detectar estos gusanos al observar las heces del animal como estructuras alargadas y blanquecinas o rosadas que en algunos casos aún se mueven. Para evitarlo o para tratarlo en el caso de que ya estén infestados, lo mejor es administrar la dosis adecuada de antiparasitario al animal 1 vez cada 3 semanas las 2 primeras veces y luego mantener las desparasitaciones 1 vez al mes durante el primer año de vida. Cuando el animal sea adulto, a partir del año, será suficiente desparasitar el animal 1 vez cada 3 meses.
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